EL HIGO UN PERFECTO ALIADO ENERGÉTICO PARA LAS CICLISTAS

Tan sabrosos como energéticos, los higos son la «barrita energética» 100% natural que pueden ser los grandes aliados en la dieta deportiva.

La alimentación es un pilar muy importante para nuestro rendimiento deportivo, hasta tal punto que si no es acorde a nuestras necesidades energéticas puede arruinar los esfuerzos realizados.

Los higos, ricos en hidratos,

Los higos son muy ricos en hidratos de carbono por lo que su consumo es muy aconsejable en personas que realizan actividades deportivas intensas, sobre todo en épocas de entrenamiento y/o en la alimentación posterior a la competición, con el fin de reponer los depósitos de glucógeno.

Los higos secos pasan por un proceso de deshidratación que reduce su cantidad de líquidos en un 30% lo que aumenta considerablemente su poder energético, los niveles de fibra, potasio, calcio, hierro, vitamina B3 y provitamina A como antioxidante.

Propiedades de los higos secos

Tan sabrosos como energéticos y fáciles de llevar contigo, los higos son la barrita energética 100% natural que puede ser el gran aliado en tu dieta deportiva. Son fáciles de comer practicando deportes como el ciclismo. Además, al ser un alimento natural, son de fácil absorción.

Elevado porcentaje de hidratos de carbono, son ideales para aquellas personas que puedan necesitar un extra de energía, y al mismo tiempo son bajos en grasas y colesterol, y altos en minerales fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo.

Además son los frutos secos que más calcio aportan fortaleciendo los huesos y reduciendo el riesgo de sufrir osteoporosis. Contienen Omega 3 y Omega 6 por lo que reducen el riesgo de padecer enfermedades coronarias y también son ricos en magnesio ayudando a aliviar la fatiga, y relajando los vasos sanguíneos, músculos y nervios.

Su gran aporte en cobre beneficia a los deportistas reduciendo el riesgo de enfermedades inflamatorias, y mejorando la actividad de las enzimas que mantienen la elasticidad de los vasos sanguíneos, ligamentos y articulaciones.
Así como cantidades moderadas de hierro, necesario para transportar el oxígeno en sangre. Un déficit de este mineral provoca cansancio y debilidad.